domingo, 10 de abril de 2011

Ten coco y di NO

Me enamoré. Así sin más. En cuanto me la presentaron, y desde la primera vez que la besé, no pude esperar más tiempo para estar con ella, así que empezamos a vernos.
Al principio solo los fines de semana, para salir de fiesta, ella me daba fuerzas para estar toda la noche y la mañana de fiesta, dando lo mejor de mí. Era increíble, ella me ayudaba a ser más sociable, e incluso hice muchos amigos por aquellos tiempos. Teníamos buen sexo y me sentía a gusto a su lado, me hacia sentir mas seguro de mi mismo.
Pensaba que podría tenerla solo cuando yo quisiera, pero supe que me equivocaba cuando empecé a sentir que cada día que pasaba la necesitaba más, no podía separarme de ella. Ni ella de mi, era muy egoísta, quería que estuviéramos solo los dos, me separó de mis amigos, de mi familia, de mi vida...
Me quedé sin nada y ni siquiera estaba ella ya conmigo. Solo quería mi vida y mi dinero, y en cuanto lo tuvo se fue con todo, dejándome tan solo…
Ahí fue cuando descubrí quienes eran mis amigos verdaderos y quienes me querían de verdad… aunque en ese momento no lo veía y les trataba mal, ellos estuvieron ahí apoyándome en todo momento cuando no tenia donde caerme muerto.
Ahora se que no servia de nada engañarme a mi mismo, no me dejaba estudiar, ni trabajar, no me dejaba dormir, ni pensar en nada que no fuera ella, me robó todo el dinero, sin duda era la peor de las amantes ya que me trajo consecuencias, no respetó a mis amigos, ni a mi familia, ni siquiera a mi mismo, se convirtió en un amor adictivo, conflictivo, del cual no quiero volver a saber.
Mi vida tiene mas valor que todo esto, y nada ni nadie tiene el derecho de destrozarla.
Hoy por hoy doy las gracias a los que estuvieron, los que siguen estando y los que están ahora.

Ya sabes como puedes acabar, y lo mejor es no empezar. Aunque creas que si, sabes que no puedes controlarla.

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